En los últimos sexenios desde Zedillo hasta López Obrador, se ha iniciado con la promesa de una nueva reforma educativa definitiva y aparentemente con 48 votos a favor, tres en contra y nueve abstenciones el dictamen de la Reforma Educativa en un cuarto intento, parece estar aprobada.

De acuerdo con este el dictamen, desaparecería el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), creado apenas en 2013, y en su lugar se propone la creación de un organismo “para la mejora continua de la educación”, con autonomía técnica y de gestión.

Un factor clave de la Reforma, es establecer criterios más claros para el ingreso, promoción y permanencia de los docentes, a partir de una evaluación de su desempeño para que así, miles de menores de edad no pierdan clases cada año, mientras miles de docentes mantienen su plazas y salarios intocables, sea buena o mala la calidad de su trabajo.