La comida de la Península de Yucatán es admirada por miles y uno de sus tantos secretos recae en un pequeño condimento, el achiote.

Este árbol cultivado desde la época precolombina es orgullosamente mexicano.

Aunque también tiene presencia en otros puntos del continente, como América Central, Colombia, Ecuador, Venezuela y los Andes de Perú.

Su semilla se usa tradicionalmente como condimento, como colorante y como planta medicinal.

Pero, ¿a qué sabe el achiote? Cuando se usa en grandes cantidades, su sabor es terroso y picante.

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Si quieres utilizar el achiote en alguna receta, lo más práctico es que lo busques en pasta ya hecha.

Sólo tienes que añadir un poco a un caldo, guiso o salsa para disfrutar de su sabor, aquí te dejamos algunas sugerencias de uso.

Pescado en achiote

Ingredientes:

-5 filetes de mero abiertos por la mitad
-2 cubitos de pasta de achiote
-1 taza de jugo de naranja
-3 chiles xcatic (güeros)
-3 tomates en rodajas
-cebolla morada en rodaja
-1 cerveza
-1 cucharada de orégano
-Aceite de olivo
-Sal y pimienta al gusto
-1 hoja de plátano para servir

Preparación:

Lava y seca el pescado, salpimienta y disuelve el achiote en el jugo de naranja; unta el pescado con la mezcla y deja reposar por tres horas.

Coloca sobre la hoja de plátano y acomoda encima el chile en tiras, los pimientos, el tomate, la cebolla y el orégano.

Baña con la cerveza y el aceite de olivo y envuelve con la hoja de plátano. Coloca en una charola y hornea a 175ºC durante 45 minutos, bañándolo de vez en vez con su jugo.

Salsa chilmole

Ingredientes:

-½ kilo de chiles secos
-10 pimientas negras
-2 tortillas de maíz duras
-1 rama de epazote
-3 dientes de ajo
-2 clavos de olor
-Una cucharadita de semillas de comino
-1 cubito de pasta de achiote
-Orégano seco
-Sal al gusto

Preparación:

Limpia y desvena los chiles y coloca sobre el fuego para que se tuesten y colócalos en un recipiente con agua caliente.

Tuesta también las tortillas; hierve el agua con los chiles y deja remojar unos minutos. Escurre y licúa hasta obtener una pasta de color negro.

Fríe los jitomates y añade media taza de caldo de pollo; añade poco a poco el resto de los ingredientes hasta obtener la consistencia deseada.

Esta salsa la puedes acompañar con pollo o pavo, seguramente tu familia o amigos disfrutarán mucho de esta receta.

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