José María Morelos.- Conoce la historia de la abuelita Juanita Acosta Gómez y don Francisco Tut Puc, dos abuelitos de la zona maya que durante un año han estado viviendo y deambulando de lugar en lugar en un campamento improvisando que ellos realizan, luego de ser despojados de su vivienda.

Este par de sexagenarios viven en la comunidad La Presumida, una localidad a 6 kilómetros de la cabecera y donde, a pesar de tener cercanía con la ciudad, la mayoría de la población vive en condiciones de pobreza como este par de abuelitos.

Doña Juanita de 60 años de edad explica que hace un año su suegra quien le había otorgado un predio para vivir, fue influenciada por uno de sus hijos (hermano de su esposo) para que se lo cedieran, dando así el despojo de su terreno y sin tener donde vivir.

Al ver tal acto, la pareja de ancianos decidió salirse de ella alegando evitar problemas y no agrandar el problema, así como no ser sacados a la fuerza por el familiar.

Desde entonces menciona que los primeros seis meses se alojaron en un pequeño espacio con una de sus nueras, no dentro como tal, sino realizando un pequeño campamento dentro del terreno que les serviría para pasar la noche con su esposo.

Posteriormente para evitar problemas con su nuera, de igual forma se alojaron con otro familiar durante otros seis meses más, con la mismo dinámica; sin embargo, al poco tiempo se retiraron, argumentando también no querer darles problemas.

Luego de estar así un año, hace unos días atrás lograron adquirir un pequeño predio en la misma localidad, el cual se les fue vendido por tres mil pesos por el comisariado ejidal, costo que no han terminado de pagar para que sea completamente de ellos, pues no cuentan con el recurso suficiente para pagarlo.

Actualmente se encuentran ocupando este espacio con su esposo, en donde han comenzado a realizar una vivienda hecha con material de la región (madera y huano) con mucho esfuerzo, pues tampoco tienen recursos suficientes para realizarlo en corto tiempo; pero mientras esto sucede han montado su campamento improvisando, como en ocasiones anteriores, mientras la culminan.

La historia de estos dos sexagenarios se supo a través de la red social Facebook, cuando usuarios y habitantes de la comunidad la dieron a conocer, por lo que desde entonces personas se han acercado ayudar.

Uno de los primeros en acercarse fue el DIF municipal y el Ayuntamiento que encabeza la presidenta municipal Sofía Alcocer, quienes se comprometieron a brindarles todo el apoyo, como alimento y un lugar para vivir en un lapso de unos meses.