Se han perdido las playas públicas en un 97%, pues las autoridades ambientales han otorgado a hoteleros y empresarios turísticos el uso de suelo Turístico Recreativo (TR).

Hoteles, residencias, condominios, clubes, restaurantes y plazas comerciales se encuentran a lo largo de los 400 kilómetros de costa que tiene Quintana Roo, los cuales restringen el paso a los bañistas argumentando que es propiedad privada.

De acuerdo con Christine McCoy Cador, catedrática de la Unicaribe, se ha perdido el 97% de acceso a libre. Existen ocho playas públicas: Tortugas, Gaviota Azul, Caracol, Chac Mool, Marlín, Playa Ballenas, Playa Delfines y Las Perlas, pero solo las últimas dos son realmente públicas, pues el resto se encuentra rodeado de construcciones que restringen el acceso a los visitantes.

Además, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) liberó 500 concesiones para uso recreativo en las costas del estado, de las cuales el 85% limitan el libre acceso a las playas.