Ocho expertos de la BCC analizaron cómo será la vida cuando las restricciones establecidas por la pandemia de COVID-19 hayan disminuido, y por qué el coronavirus seguirá modificando nuestras vidas en diferentes aspectos.

1. Seguiremos dependiendo de la tecnología por un largo tiempo

La periodista de tecnología, Zoe Keinman, explicó que debido a la pandemia la sociedad ha dado un giro drástico al ser las plataformas digitales la única forma en que se puede trabajar, educar, entretener y ejercitarse en estos tiempo, por lo que parece muy poco probable que esto desaparezca de la noche a la mañana.

2. ¿Dejaremos de comprar ropa?

Emma Simpson, corresponsal de negocios, indicó que las empresas que gozan de buena salud financiera y que son capaces de satisfacer las necesidades de los clientes, prosperarán.

Sin embargo, el comercio minorista (que ya la estaba pasando mal) está lidiando con la caída de las ventas, el aumento de los costos y la intensa competencia, por lo se retrasará durante los próximos 18 meses.

La moda dependerá en gran medida de los compradores con ingresos extra y analizar si los compradores reconsideran sus hábitos y prioridades cuando termine esta pandemia.

3. ¿Habrá desaparecido la hora punta?

El editor de negocios, Simon Jack apuesta a que el trabajo en casa podría hacer que la hora pico o punta termine con las aglomeraciones de personal de oficina en establecimientos y transporte público.

Los negocios sufrirán la transformación digital, con mejor automatización e inteligencia artificial para aprobar préstamos, perfilar clientes, controlar el stock y mejorar la entrega.

4. Menos vuelos pueden hacer subir los precios

Tom Burridge, corresponsal de transporte, menciona que algunas aerolíneas podrían no sobrevivir esta crisis, otras podrán desaparecer poco después de esto y unas cuantas podrán salir libradas.

Un mercado de aviación más pequeño significa que los precios subirán, en donde los filtros de imagen térmica (que toman tu temperatura) se instalarán permanentemente en aeropuertos y hasta en estaciones de tren para asegurar a pasajeros y personal de planta.

La bicicleta y las patinetas se volverán los medios de transporte más ecológicos y populares.

5. ¿Clases virtuales para un largo rato?

La enseñanza se ha mudado a modo online con las clases son virtuales nunca antes vistas, pero eso solo ha resaltado la preocupación de la pobreza digital, ya que muchos niños no tienen acceso a estos recursos, de acuerdo con Branwen Jeffreys, editora de Educación.

La OFCOM estima que el 59% de niños entre 12 y 15 años tienen su propia tableta y el 83% tiene su propio teléfono inteligente, sin embargo muchos adolescentes disponen de laptops prestadas para ayudarles a continuar con sus estudios.

6. ¿Demanda de combustibles fósiles o energía verde?

David Shukman, editor en ciencia, confiesa que el confinamiento por coronavirus nos ha dado un panorama más verde, debido a que la calidad del aire ha mejorado y la basura ha disminuido.

Los niveles de dióxido de carbono también han disminuido debido a que el tráfico vehicular y aérea descendió, pero ¿cuánto duraremos así?

Un posible escenario es que el mundo regrese al consumo desenfrenado de combustibles fósiles como respuesta a un método para revivir las economías.

La otra opción es efectuar una recuperación más sostenible, con políticas que fomenten un futuro bajo en carbón.

7. Fútbol… de vida o muerte

Natalie Pirks, corresponsal de deportes, asegura que la industria del deporte que emplea a miles y miles ha sido afectada como nunca antes.

Aunque algunos eventos deportivos han sido suspendidos como las Olimpiadas, otros como Wimbledon han sido cancelados por completo.

Los jugadores han recibido cortes salariales y los medios de transmisión podrían tener pérdidas de cientos de millones de pesos.

Aunque no es un hecho, el distanciamiento social podría seguir afectando enormemente las instituciones deportivas.

8. ¿Podrán recuperar los cines y teatros?

Para Will Gompertz, editor de artes, el gremio artístico ha sido dividido en partes iguales por pronósticos futuros de optimistas y pesimistas.

La mitad de los optimistas piensa que la escena artística en Reino Unido rebotará con más fuerza que antes.

Se espera que las salas de cines, los teatros, de concierto, museos y galerías prosperen con un florecimiento de creatividad.

Los pesimistas temen que los pequeños centros artísticos desaparezcan por una nueva era de presupuestos austeros.

¿Aprenderemos a vivir así?