Miles de toneladas de sargazo recolectadas en Puerto Morelos se han depositado ilegalmente en tiraderos clandestinos, como lo son zonas selváticas y ríos del estado, lo cual supone un gran peligro para el ecosistema.

Diariamente se recogen cerca de 40 toneladas en este destino, las cuales son llevadas zonas que no son aptas para tirar el sargazo; al hacerlo cometen un delito medioambiental.

Al descomponerse, el sargazo produce amonio, nitrógeno, fósforo, arsénico y ácido sulfhídrico, además durante su travesía acarrea metales pesados como plomo.

Cuando se acumula el sargazo en determinado lugar, los lixiviados producidos se filtran al subsuelo y a los ríos subterráneos.

En 2018, la Secretaría del Medio Ambiente (SEMA) estableció siete zonas de depósito final del sargazo, una de las cuales se encuentra en Puerto Morelos; sin embargo, trabajadores encargados de estas tareas reportaron que el sitio se encuentra saturado y por ello buscaron otro lugar.