Suena de fondo “Eres” mientras poso las manos sobre el teclado de la computadora y resuelvo en mi cabeza como intentar describir y resumir tres décadas de Café Tacvba, treinta años de éxitos musicales, de giras, de regalías, de renombre…de leyenda en la historia del rock mexicano, hecho en México para la “Chilanga Banda”(1996).

Café Tacvba emergió como un cuarteto nativo de Satélite y la Ciudad de México en 1989, llevando su novato sonido por las calles, por los bares de esas ciudades, siendo hasta 1992, el año en que se comenzó a esculpir su mítica historia con el lanzamiento de su ópera prima y homónima.
Y de ahí, pal real. “Los tacvbos” daban de qué hablar, componían el qué bailar, y recitaban el que cantar. Dos años después, en 1994 lanzaron su segunda placa, Re, disco considerado hasta hoy como una de las principales insignias del rock latinoamericanoLa agrupación concibió en su totalidad ocho proezas discográficas, entre lírica y melodía, entre “El puñal y el corazón” (1994), que nos obligaron a canturrear en todas partes y bajo todos los efectos emocionales habidos y por inventarnos.
“Alicia ya no vive aquí” se despojó de su título y cuatro cadetes chilangos tomaron el nombre de un conocido café ubicado en la calle Tacuba en la CDMX– cambiando la u por la “v”- evitando que una disputa legal nos quitara la dicha de escuchar rolones al son del tololoche y la jarana de generación en generación, hasta la fecha.
Mis oídos ya van por la décima canción de esta icónica banda y releo: solo son tres párrafos en los que narré sobre la máxima del género en cuestión, del rock entre lo prehispánico y lo posmoderno, extraído de la cultura popular mexa: la fascinación auditiva que nos ofrecen Rubén, Emmanuel, José Alfredo y Enrique, “Cuatro puntos cardinales” (2003) que en sincronía, destrozan cualquier escenario, cualquier oído inmaculado, cualquiera que sea “El aparato” (1994).
Han transcurrido seis lustros de saciar la sed con canciones de Café Tacvba. Nos recuerdan que hablar de ellos es solo sinónimo de una de las mejores bandas del rock nacional y de calidad musical.
Quien diga que no corrompe sus ratos con “La Locomotora”, “Déjate Caer” o ”Cómo te extraño mi amor”, está desquiciado y pertenece a otra escuela; a otra vida paralela en la que no hay cabida para la catarsis que provoca un “paparupapa eueooooo”.
Café Tacvba está de fiesta y a los que crecimos con sus sinfonías y matices, sus letras y sus bailes, continuaremos pregonando sobre esta leyenda musical hasta que todos “Una mañana” (2005) “ coreemos juntos.
Aquí una playlist que hicimos para celebrar con ellos: